CENTRO DE ESTUDIOS PARA LA PAZ ALFONSO GARCÍA ROBLES

LA 81ª ASAMBLEA GENERAL DE LAS NACIONES UNIDAS

81 asamblea general de la ONU
onu-2 Corresponsalía ONU

Nueva York 26 de septiembre de 2026

La 81ª Asamblea General de las Naciones Unidas volvió a reunir en Nueva York a representantes de prácticamente toda la comunidad internacional en un momento caracterizado por profundas tensiones geopolíticas, conflictos armados, crisis humanitarias y diferencias sobre el futuro del sistema multilateral.

Los discursos pronunciados durante el debate general reflejaron posiciones considerablemente diferentes respecto al papel que deben desempeñar las Naciones Unidas, el alcance de la soberanía nacional, la utilización de la fuerza, la situación en Medio Oriente, el conflicto entre Israel y Palestina, las relaciones entre Estados Unidos y América Latina y las sanciones económicas internacionales.

Entre las intervenciones que concentraron mayor atención estuvieron las del presidente de Estados Unidos, Donald Trump; el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu; el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva; así como las posiciones expresadas en torno a Palestina, Rusia, Ucrania y China.

Más allá de las diferencias políticas entre los participantes, la Asamblea permitió observar uno de los principales desafíos contemporáneos de las relaciones internacionales: cómo preservar mecanismos de diálogo y cooperación cuando las principales potencias y bloques mantienen posiciones cada vez más divergentes.

Durante la intervención el President Donal Trump habló de la relación con México, específicamente de la amenaza de los cárteles de la droga al considerar que es inadmisible que Estados Unidos comparta una frontera con un territorio donde tienen presencia y control organizaciones dedicadas al narcotráfico, afirmó que México debe recuperar plenamente el control de su territorio y señaló al país como uno de los principales centros de violencia vinculada con los cárteles: “México es desafortunadamente el epicentro de la violencia de los cárteles”.

También se refirió a la guerra contra Irán, gran parte de su discurso estuvo dedicado a este conflicto armado.
Aseguró que el poderío militar de Irán está prácticamente destruido, y aseguró que la navegación por el estrecho de Ormuz se normalizó, e insistió en su mediación internacional al solucionar ocho guerras en el mundo.
Ante un auditorio repleto de líderes mundiales y Jefes de Estado, Trump dijo que "enfrenta a una gran decisión" sobre aniquilar Irán o buscar un acuerdo de paz.

Cuando pasó el tema de Cuba, la delegación cubana abandonó temporalmente el salón después de que el presidente estadounidense calificara a Cuba como un “Estado fallido” y anunciara que su Gobierno busca hacer un cambio fundamental en la situación política de la isla.

No terminó su intervención sin dejar de mencionar el conflicto entre Ucrania y Rusia, prometió mediar para alcanzar la paz, y reivindicó la lucha cibernética por Estados Unidos en la carrera de la Inteligencia Artificial, asegurando que la ganarán irremediablemente.

Posteriormente Benjamin Netanyahu Primer Ministro de Israel, habló ante la Asamblea General de la ONU

Cuando comenzó su intervención, decenas de delegados abandonaron el salón. Netanyahu respondió de manera desafiante y calificó de “cobardes morales” a quienes se retiraron.
La imagen de las delegaciones abandonando el recinto mientras Netanyahu subía al estrado se convirtió en uno de los episodios más destacados de la Asamblea. Además, fuera de la ONU se produjeron protestas contra Israel por el Genocidio contra Gaza, por lo que fueron detenidas más de 100 personas, según medios estadounidenses.

En su discurso tocó varios importantes; defendió los ataques israelíes contra las instalaciones nucleares iraníes. Dijo que destruirlas fue una de las decisiones más fáciles que ha tomado como primer ministro y sostuvo que, de no haberlo hecho, las consecuencias habrían sido catastróficas. También afirmó que llegará el momento en que el pueblo iraní será libre y pronosticó la caída del actual régimen iraní.
Respecto a la Guerra en Gaza, rechazó categóricamente las acusaciones de genocidio en su contra y calificó esa acusación como: “la mayor mentira del siglo”. También defendió las medidas que, según Israel, se han tomado para proteger a civiles y permitir la entrada de ayuda a la población.
Presentó el conflicto como una lucha de Israel contra siete frentes, mencionando a Hamás, Hezbolá, los hutíes, Irán, milicias de Irak y Siria y grupos palestinos.

Netanyahu elogió públicamente al presidente estadounidense y presentó la cooperación entre Israel y Estados Unidos como un elemento central de su estrategia frente a Irán y otros adversarios. Su discurso se centró principalmente en la seguridad de Israel y en justificar sus operaciones militares. Esto ocurrió en un contexto de fuertes críticas internacionales por la situación humanitaria en Gaza y por las acciones israelíes en los territorios palestinos.

Respecto a la intervención de Mahmud Abás, presidente de Palestina, su intervención ante la Asamblea General de la ONU fue transmitida por video, ya que Estados Unidos le negó nuevamente la visa para viajar a Nueva York, la Asamblea General autorizó esa modalidad por 152 votos a favor, 3 en contra y 4 abstenciones.

En su intervención exigió el fin de la guerra y denunció la magnitud de la destrucción y de las víctimas palestinas, insistió en el establecimiento de un Estado palestino independiente y en la solución de dos Estados.
Además reafirmó la posición palestina de que Jerusalén Este debe formar parte del Estado palestino y responsabilizó al gobierno israelí por las operaciones militares y por la expansión de asentamientos en Cisjordania.
Abás también se distanció de las acciones de Hamás y defendió que la Autoridad Palestina sea la institución responsable de gobernar Gaza y Cisjordania, además pidió a los países que apoyen el reconocimiento de Palestina y la aplicación de las resoluciones internacionales y sostuvo que las acciones en los territorios palestinos deben estar sujetas al derecho internacional y a las decisiones de los organismos internacionales.

El contexto de su intervención fue especialmente significativo: el propio secretario general de la ONU, António Guterres, había advertido al inicio del debate general que la violencia, los desplazamientos y la expansión de asentamientos en Cisjordania estaban poniendo en riesgo la solución de dos Estados

El representante permanente de Palestina ante la ONU, Riyad Mansour, también tuvo una participación muy activa durante la Asamblea. Mansour criticó que Estados Unidos impidiera la presencia física de la delegación palestina y afirmó que el liderazgo palestino “rechaza y condena” esa decisión.

Brasil no es patio trasero de nadie

Luiz Ignacio Lula Da Silva dio un contundente mensaje en la ONU, comenzó con el conflicto entre Israel y Gaza, que fue uno de los aspectos más fuertes de su intervención. Lula acusó al gobierno de Benjamin Netanyahu de haber cometido un “genocidio” contra mujeres y niños palestinos en Gaza y afirmó que generaciones de palestinos cargarán con el trauma de la guerra.
Al mismo tiempo, condenó los ataques de Hamás y señaló que civiles israelíes sufrieron por de los actos terroristas del grupo.
También defendió la solución de dos Estados y advirtió que la expansión de asentamientos en Cisjordania hace cada vez más difícil alcanzar ese objetivo.

Y lanzó una dura crítica al funcionamiento de la ONU que es prácticamente nulo.

Lula sostuvo que Naciones Unidas atraviesa por uno de sus momentos más críticos y cuestionó la parálisis del Consejo de Seguridad frente a las guerras. Planteó una disyuntiva entre multilateralismo y unilateralismo, y pidió reformar las instituciones internacionales para que puedan responder con mayor eficacia a los conflictos.

Aunque no mencionó a Donald Trump por su nombre, Lula lanzó un mensaje claramente relacionado con las tensiones entre Brasil y Estados Unidos, al señalar: “El Brasil no cabe en el patio trasero de nadie.”
Con ello defendió la soberanía brasileña y rechazó lo que describió como intentos de interferencia extranjera en los asuntos políticos de América Latina. También dijo que Brasil no permitirá que actores internos o externos interfieran en la voluntad popular y afirmó que “la democracia brasileña pertenece a los brasileños”.

En el turno de Cuba, el Canciller Bruno Rodrígez acusó ante la Asamblea General a Washington, de mantener una política de “hostilidad permanente, abusiva y despiadada” contra Cuba. Según su exposición, las medidas estadounidenses se han intensificado con restricciones al suministro de combustible y con presiones sobre empresas y otros países que mantienen relaciones con la isla.
Cuba sostuvo que estas medidas están provocando consecuencias económicas y humanitarias graves para la población cubana y calificó la política estadounidense de “castigo colectivo”.

Uno de los elementos más interesantes fue que Rodríguez afirmó que La Habana está dispuesta al diálogo con Estados Unidos para resolver las diferencias bilaterales, y señaló que Cuba está abierta a mantener relaciones comerciales y de negocios con empresas estadounidenses, pero bajo condiciones de respeto a la soberanía, igualdad entre los Estados y sin injerencia en los asuntos internos.

En el turno de Rusia, Serguéi Lavrov Ministro de Relaciones Exteriores, centró su mensaje en la guerra contra Ucrania y sobre la creación de un nuevo orden mundial multipolar.
Lavrov afirmó que Rusia continuará su operación militar en Ucrania y declaró: “Los objetivos de nuestra operación militar especial serán alcanzados, las amenazas contra nuestra seguridad serán eliminadas y la paz volverá a prevalecer.”
También acusó a los países europeos de obstaculizar las negociaciones de paz que, según Moscú, cuentan con el interés de la Administración Trump.
Lavrov lanzó uno de sus mensajes más fuertes contra Alemania, cuestionó que el canciller alemán Friedrich Merz quiere que Alemania vuelva a ser una potencia militar importante en Europa y preguntó:
“¿No aprendieron las lecciones de la Segunda Guerra Mundial?”
Moscú acusó además a Berlín de ser uno de los principales patrocinadores de Kiev.

Lavrov afirmó que ha llegado el momento de establecer un Estado palestino, basándose en las numerosas resoluciones de Naciones Unidas. También advirtió que la expansión de asentamientos israelíes en Cisjordania puede hacer cada vez más difícil la creación de ese Estado, también criticó la situación humanitaria en Gaza y reclamó el cumplimiento de las decisiones internacionales.

Un punto particularmente llamativo fue la exigencia rusa de la liberación de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores Lavrov calificó su detención como una violación del derecho internacional y reclamó que no se repitan acciones de ese tipo.

Lavrov pidió el levantamiento del bloqueo y de las restricciones comerciales contra Cuba. También reclamó que Cuba sea retirada de la lista estadounidense de Estados patrocinadores del terrorismo, además de referirse a la situación humanitaria y económica de la isla.

Rusia condenó el asesinato del líder supremo iraní, Ali Jamenei, y lo presentó como un ejemplo de lo que Moscú considera una política de imposición mediante la fuerza. Lavrov también manifestó que Rusia está dispuesta a contribuir a estabilizar la situación en el estrecho de Ormuz y el Golfo Pérsico.
En términos políticos, el discurso presentó la posición rusa como una defensa de un mundo en el que Estados Unidos y Europa no tengan capacidad de imponer unilateralmente las reglas internacionales. Lavrov vinculó esa idea con la ampliación del papel de Asia, África y América Latina y propuso una mayor representación de esas regiones en el Consejo de Seguridad.

Intervención de Volodímir Zelenski

Zelenski comenzó reclamando el fin de la guerra y sostuvo que Rusia continúa persiguiendo objetivos militares y territoriales en Ucrania. Afirmó que Ucrania está dispuesta a avanzar hacia negociaciones para terminar el conflicto.
Uno de sus mensajes centrales fue que la comunidad internacional debe seguir reduciendo la capacidad de Rusia para financiar la guerra: “Los ingresos de Rusia deben seguir siendo un objetivo”, explicó que Ucrania busca afectar la capacidad financiera y energética que permite a Moscú mantener sus operaciones militares.
También pidió mantener las sanciones y limitar el comercio que, según su argumento, proporciona recursos a Rusia.
Zelenski comenzó su discurso mencionando una publicación de Donald Trump en Truth Social sobre los daños sufridos por la industria rusa del diésel y las refinerías. Zelenski coincidió con la conclusión de Trump de que la guerra debe terminar.
Zelenski pidió a Xi Jinping utilizar su influencia sobre Moscú y cuestionó el apoyo militar que, según Ucrania, Rusia recibe de Corea del Norte. También denunció la participación de ciudadanos extranjeros en las fuerzas rusas.

La inteligencia artificial y las nuevas armas
Uno de los aspectos novedosos del discurso fue su advertencia sobre la incorporación de inteligencia artificial, drones y sistemas autónomos a los conflictos armados. Zelenski planteó que la tecnología está modificando rápidamente la forma de hacer la guerra y que la comunidad internacional tendrá que establecer reglas.
Zelenski sostuvo que el problema no afecta únicamente a Ucrania. Su argumento fue que las tecnologías militares desarrolladas durante la guerra podrían terminar siendo utilizadas en otros conflictos y regiones.

Presentó cifras muy concretas sobre las bajas rusas. Afirmó que entre enero y agosto de 2026 Rusia habría sufrido 248,964 bajas entre muertos y heridos graves. Zelenski sostuvo que Ucrania tiene registros de video de drones para documentar esas pérdidas. Estas cifras corresponden a la versión presentada por Zelenski en su discurso y no a una verificación independiente de la ONU.

Dijo que Rusia ha conseguido poco territorio a un costo enorme, habría ocupado algo más de 1,000 km² durante 2026, y afirmó que Ucrania ya recuperó una parte significativa. Utilizó esos datos para cuestionar la justificación militar de continuar la guerra.
Acusó directamente a Putin de querer ampliar la guerra, dijo que Moscú no se conformaría con Donetsk y mencionó específicamente Odesa, Járkiv y Dnipró. También dijo que desde el Kremlin se había difundido una imagen con el mensaje “On to Kyiv” (Hacia Kyev).

Acusó a Corea del Norte de proporcionar soldados y capacidades militares a Rusia, aseguró que tropas norcoreanas han participado en la guerra, y sostuvo que Pyongyang estaría adquiriendo experiencia militar y mejorando sus capacidades de misiles balísticos y drones. Además hizo una advertencia especialmente importante sobre los extranjeros que combaten para Rusia; dijo que están identificados ciudadanos de 47 países combatiendo del lado ruso, mencionó, entre otros, a la India, Cuba, Nepal, Ghana, Sudáfrica, Kenia, Yemen, Zimbabwe, Tayikistán, Sudán y Bielorrusia, su llamado fue dirigido directamente a esos gobiernos para que impidan que sus ciudadanos sean reclutados o enviados al frente.

Su advertencia más novedosa fue sobre la inteligencia artificial
Zelenski dijo que la guerra está cambiando rápidamente y planteó que en 2027 podría existir la posibilidad real de que sistemas de inteligencia artificial comiencen a tomar decisiones en el campo de batalla, no solamente seres humanos. Por eso pidió alcanzar la paz antes de llegar a esa etapa.
Su preocupación no se limitó a drones, explicó que la IA está pasando de ser fundamentalmente digital a tener capacidad de influir sobre el mundo físico. Su argumento fue que, cuando las máquinas tengan una participación mucho mayor en la guerra, las consecuencias podrían ser desastrosas.

China
En el turno el vicepresidente de China Han Zheng, sostuvo que los problemas internacionales deben resolverse mediante la cooperación entre los países y defendió a la ONU como el centro de la gobernanza internacional.
Pidió resolver las diferencias mediante diálogo y consultas, y rechazó las acciones militares unilaterales que, según China, violan la Carta de la ONU o evitan la autorización del Consejo de Seguridad.

Aunque no mencionó a Estados Unidos por su nombre, Han habló de la necesidad de que las grandes potencias respeten las reglas internacionales y asuman responsabilidades especiales para preservar la paz, también criticó el proteccionismo comercial, señalando que la historia demuestra que ningún país puede desarrollarse adecuadamente sin un entorno internacional abierto y cooperativo.
China afirmó que debe respetarse la soberanía y seguridad de los países de Oriente Medio, incluidos los países del Golfo, en el contexto de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, el mensaje chino fue una defensa de la soberanía de los países de la región y una crítica a las acciones militares unilaterales.
En relación a Cuba, China fue particularmente explícita, Han Zheng pidió al “país correspondiente” que deje de amenazar a Cuba y que levante inmediatamente y completamente el bloqueo y las sanciones contra la isla.

Dijo que el desarrollo económico como herramienta para alcanzar la paz, y colocó el desarrollo en el centro de su propuesta internacional, sosteniendo que cerrar las brechas de desarrollo y mejorar las condiciones económicas contribuye a reducir los conflictos, y destacó la iniciativa china Belt and Road, señalando que China ha trabajado mediante ella con aproximadamente tres cuartas partes de los países del mundo.

Respecto a la Inteligencia artificial, Han también habló de la necesidad de cooperación internacional para afrontar los desafíos de la inteligencia artificial, junto con otros problemas globales, una diferencia muy interesante respecto a los demás discursos China utilizó un tono menos confrontativo que Rusia, pero al mismo tiempo dejó varios mensajes dirigidos indirectamente a Washington:

Estados Unidos → no utilizar unilateralmente la fuerza.
Irán/Golfo → respetar su soberanía.
Cuba → terminar el bloqueo y las sanciones.
Comercio → rechazar el proteccionismo.
ONU → fortalecer el multilateralismo.
Países en desarrollo → mayor participación en la gobernanza mundial.

El discurso ocurrió apenas unos días después del encuentro de Xi Jinping con Donald Trump en Washington, lo que hace especialmente llamativo que Han evitara mencionar directamente a Estados Unidos mientras defendía posiciones contrarias a algunas políticas estadounidenses.

México con una desolada participación

La presidenta de México no asistió a la Asamblea General de la ONU, en su lugar mandó al secretario de relaciones Exteriores Roberto Velasco, quien no respondió directamente a Trump sobre las fuertes acusaciones sobre un Estado coptado por los grupos del narcotráfico, sólo se limitó a hablar del concepto de soberanía y cooperación sin subordinación como uno de los ejes de su intervención.
No hizo un llamado a la defensa de los migrantes mexicanos en Estados Unidos, ni un llamado al dialogo con las autoridades que violan sus derechos humanos, sólo se limitó a dar cifras de la disminución de la violencia en México y sobre el derecho a que los países respeten la soberanía.